Las ventas que necesitas para cubrir tus costes fijos, y para llegar al beneficio que quieras.
Cada unidad vendida deja un margen de contribución: el precio menos el coste variable. El punto de equilibrio es el número de unidades cuyo margen paga exactamente los costes fijos. Por encima, ganas dinero.
Unidades = (costes fijos + beneficio objetivo) / (precio − coste variable)
Los que pagas vendas o no: alquiler, sueldos, seguros, software. Los variables suben con cada venta: materia prima, envío, comisiones.